Nuestra Surfemme María Lafuente comparte contigo su surftrip a Senegal. Foto: Marejada Surf Camp
5 may

SURFEMME SURFTRIP: SENEGAL

Las escapadas de invierno son un refugio para aquellas que vivimos en zonas frías, que resistimos todos los años aguas heladas y mm de neopreno de pies a cabeza. Hay destinos idílicos, a muchas horas de avión. Pero hay otros a menos horas y que, felizmente, están fuera del radar del turismo de masas. Nuestra Surfemme María Lafuente comparte contigo su última escapada: La Casamance, en Senegal. 

Senegal resulta aún un paraíso por descubrir. Hasta hace nada hablar de Senegal y de surf sólo era pensar en Dakar, su capital, ciudad enclavada en una península y que tiene más de un millón de habitantes, con buenas olas, sin duda, pero el surf en Senegal es mucho más que Dakar…y con muchas zonas aún para exlorar y disfrutar.

En Dakar hicimos nuestros dos primeros días antes de movernos a nuestro verdadero destino en el sur de Senegal: La Casamance.

Casamance es una región rica en naturaleza, agua, comida y con todo lo necesario para que su población local mantenga una sonrisa eterna. Senegal se conoce como el país de la Teranga, “Hospitalidad” en nuestro idioma; pocas veces una palabra define mejor a un pueblo amable, tranquilo, respetuoso y hospitalario.

Hasta que no visitas la zona no eres consciente de nuestra torpeza cuando antes de emprender el viaje preguntamos por cosas como la seguridad. Sin duda Senegal nos sorprendió gratamente.

Cap Skirring, una de las muchas olas solitarias que Maria pudo disfrutar en su escapada de invierno. Foto: Marejada Surf Camp.

Cap Skirring, una de las muchas olas solitarias que Maria pudo disfrutar en su escapada de invierno. Foto: Marejada Surf Camp.

DÓNDE SURFEAR

En Cap Skirring, Kabrousse y en la frontera con Guinea Bissau hay rompientes de arena de derechas perfectas en cada esquina que forma la costa. Las playas no tienen nombre, las distinguíamos según los bares u hoteles que había cerca o por sus características, como Vaca’s Point. llamada así porque siempre hay una manada de vacas tumbadas plácidamente en la arena.

Los points son todos olas largas y fáciles de derechas, algunas con más de minuto y medio de recorrido, mientras que en las playas tenemos beach breacks de derechas e izquierdas con más fuerza pero menor recorrido.

¿Locales? Las vacas. No hay nadie en el agua, ese fue el motivo principal que nos movió a viajar a Senegal. Tienen la creencia de que en el mar habitan los espíritus y que estos no están muy contentos con ellos por tenerlos algo abandonados últimamente, por ello ven a los surfistas casi como semidioses que se adentran en el mar sin miedo, y por eso también no los verás frecuentemente bañarse en la playa y menos alejarse de la orilla.

Y en cuanto a los turistas, la revolución que hubo desde 1982 al 2005 frenó el crecimiento turístico, pero esto ya se dejó atrás y la zona empieza a explotar sus recursos turísticos. Casamance todavía es un lugar por descubrir, lo que la convierte en una de las zonas más auténticas del país.

DORMIR Y COMER

Le Petit Quartier es donde nos alojamos, una pequeña villa con restaurante y bar y que junto con Marejada Surf (llevada por españoles) te ofrecen una estancia completa con alojamiento, comidas y surf guide o clases de surf, lo que mejor se adapte a ti. El traslado a las playas, con un 4×4, me parece lo más importante ya que además nosotros íbamos con los tablones y al no haber turismo de surf no hay coches/taxis adaptados a esas necesidades.

Hay también hoteles, campings y restaurantes regentados por franceses o italianos.

Un paseo por el manglar, el plan perfecto entre surf y surf. Foto: Surf and Travel.

Un paseo por el manglar, el plan perfecto entre surf y surf. Foto: Surf and Travel.

PARA DAR UN PASEO

Merece la pena dejarse llevar y perderse un poco por la selva. Nosotros visitamos un pueblo de interior llamado Diakene Uolof, donde además llevamos material escolar y medicamentos para la escuela y el hospital de allí, ya que los recursos son muy limitados en algunas zonas.

Un paseo en paddle o canoa por el manglar es algo que no debes dejar pasar, además de probar las ostras de río.

QUÉ COMPRAR

Dando un paseo por la ciudad encontrarás tiendas de todo tipo, incluso un mercado artesanal. Telas, tallas de madera y sobre todo mucha bisutería hecha con conchas. Lo bueno es que todo es muy barato, aunque siempre hay que estar preparados para regatear.

Uno de los muchos stands en los que podrás comprar artesanía local y practicar tus habilidades regateando. Foto: Marejada Surf Camp.

Uno de los muchos stands en los que podrás comprar artesanía local y practicar tus habilidades regateando. Foto: Marejada Surf Camp.

QUÉ DEBES SABER

El francés es el idioma oficial, aunque la lengua local es el Diola, pero como no tiene escritura toda la escolarización se hace en francés.
Predomina la religión musulmana junto con la animista, habiendo también la cristiana; todas conviven en armonía sin ningún problema.

La gente es muy educada y me pareció un sitio muy tranquilo y muy seguro. No hay problemas con la vestimenta ni siquiera con lucir un bikini.

Para moveros de un sitio a otro podéis parar cualquier coche y, tras negociar el precio, os acercarán donde necesitéis por muy poco dinero.

UNA PELI PARA VER

Endless Summer, La mítica película de Bruce Brown del año 1966 narra las peripecias de un grupo de surfers en su viaje por el mundo. Esta película se considera como uno de los precursores de los surfaris y un clásico donde se muestra el afán del surfer por descubrir nuevas olas y nuevos sitios para el surf.

Si vas a ir de surftrip a Senegal, esta es la película recomendada, ya que te resultará muy curioso la etapa africana, donde descubren la ola de N’Gor, en Dakar, y se ve la vida en aquellos años en Senegal entre otros sitios.

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