¿Llega también para las surfistas profesionales la vuelta al cole?
14 sep

¿ESTUDIAS O SURFEAS?

Lucía Martiño se pasa media vida en el agua, la otra media la reparte entre viajes por el mundo y sus estudios universitarios. Una prueba clara de que se puede surfear, competir, viajar y estudiar. Y, además, hacerlo todo bien.

Playas tropicales, aviones, campeonatos… sí, pero a las mejores surfistas también les llega su «vuelta al cole». Compatibilizar la práctica intensiva y profesional de un deporte con los estudios no es una tarea fácil. Incluso en deportes con menos movilidad la cosa se complica. Una nadadora necesita una piscina para entrenar; una tenista una cancha de tenis; una ajedrecista necesita un tablero o una pantalla y sin embargo, todas ellas  necesitan más tiempo cuanto más suben al podium; necesitan tiempo y dinero para acudir a los campeonatos, entrenamientos específicos y un largo  etcétera.

¿Y cómo hace una surfista cuando lo que necesita para entrenar son olas que pueden estar a varios miles kilómetros de su casa? Además, los campeonatos de surf suelen requerir una considerable cantidad de días por el llamado «tiempo de espera» (el periodo que establece cada campeonato para que se incremente la posibilidad de tener olas de calidad).

LUCÍA MARTIÑO

LUCÍA MARTIÑO

¿Es posible estudiar, surfear a diario (o casi) y competir? Ninguno de los y las surfistas que compiten en el WCT (el máximo nivel de competición en surf) tiene una titulación superior. Son muchas las surfistas que analizan el abandono de los estudios como uno de los sacrificios necesarios para llegar a dónde ahora están. Quincy Davis, surfista profesional en el Ranking 31 de la ASP se quejaba en sus redes sociales de que todas sus amigas la abandonaban para iniciar sus estudios superiores.

Quincy Davis se lamenta porque sus amigas la abndonan por los estudios

Quincy Davis se lamenta porque sus amigas la abandonan por los estudios

La profesionalización cada vez mayor del surf y la potente industria que esponsoriza a niños cada vez más jóvenes está levantando un debate no exento de polémica en países como Estados Unidos o Australia. En Hawai, la escolarización en casa ha sido y es una práctica bastante habitual (Bethany Hamilton y Alana Blanchard son dos ejemplos bien conocidos). Cada vez más «grom» viajan con tutores o asisten a instituciones privadas de enseñanza con programas alternativos, pero también encontramos la primera generación de surfistas que están compitiendo y estudiando. La «burbuja del surf» en los últimos años ha hecho que cada vez más niños y niñas sean vistos por sus familias como las próximas estrellas de un deporte y estilo de vida muy atractivo. Sin embargo, los salarios y ese estilo de vida está disponible para unos pocos y la competencia es dura, muy dura. Tras salir del nivel Junior, el surf se vuelve extremadamente exigente a la vez que menguan cada vez más los apoyos de las marcas. Sin los estudios, la apuesta se vuelve muy arriesgada. ¿Cuáles son los motivos para que nos encontremos con la primera generación de surfistas que compiten y estudian a la vez? ¿Están los estudios motivados por la crisis, la mayor competitividad, las familias o el sentido común de nuestras surfistas?

Lucía Martiño, una de las surfistas españolas mas destacadas y que actualmente compite en el QS lo tiene claro:

Yo creo que los estudios son importantes porque en un futuro son de lo que voy a vivir o ganarme un sueldo. En el surf de competición de chicas las edades son cada vez más jóvenes, puede haber dos o tres casos de gente que tenga treinta y muchos, pero yo creo que la mejor edad, esa a la que vas a dar tu máximo rendimiento, es 24-25-26 años. Siempre puedes seguir entrenando o también trabajando en torno al surf, pero una carrera te va a ayudar más. Yo siempre fui una buena estudiante y tampoco quiero dejarlo todo el por surf. Si se puede compaginar. Está muy bien tener una titulación y luego en el futuro trabajar dentro del surf o dentro de la industria del surf gracias a mí carrera y también gracias a lo que yo hice en el deporte.

Dicho y hecho, Lucía estudia a distancia Administración y Dirección de Empresas y considera que la clave está en ser constante y organizar muy bien el tiempo:

Yo estudio muy bien por las tardes a partir de las cinco hasta avanzada la noche; me concentro más en esas horas o muy pronto por las mañanas: madrugar y estudiar. En periodo de exámenes me levanto, estudio, me doy un baño antes de comer, luego vuelvo a estudiar, me vuelvo a dar un baño y vuelvo a estudiar un poco. Si tengo el examen, igual me levanto a las 6 de la mañana para repasar.

 

GARAZI SÁNCHEZ

GARAZI SÁNCHEZ

Garazi Sánchez, otro de los nombres fuertes del surf español, tiene un método diferente pero igualmente efectivo que le permite estar sacando año por año la licenciatura en Empresariales:

cuando llega el momento de estudiar, me encierro en casa o  en la biblioteca hasta que me pongo al día, estudiar me da motivación para disfrutar más del surf.

Garazi dejó un año los estudios para dedicarse exclusivamente al surf, pero «ese año se me hizo que tenía demasiado tiempo libre, sobre todo en invierno, e incluso perdí la motivación para surfear, dejé de disfrutar» así que está matriculada en una Universidad a distancia y tomándolo muy en serio.

Garazi Sánchez, un ojo en los apuntes y otro mirando el mar.

Garazi Sánchez, un ojo en los apuntes y otro mirando el mar.

Pese a que los planes de Garazi en este nuevo curso pasan por dedicarse mucho más a competir en el QS (Australia, Europa, Mexico, etc), no se plantea dejar de estudiar si no tomar algunas asignaturas menos:

Al final creo que el surf de competición es algo que tengo la suerte de hacer y de poder disfrutar durante unos años pero después voy a tener que trabajar y cuanto más estudie y más me forme, más voy a poder elegir algo que me guste. Mi padre tiene una empresa de montaña y veo que trabaja mucho, pero a la vez es algo que le gusta y siempre he creído que cuanta más formación tengas no tendrás que hacer lo que te toca sino algo que tú has decidido.

María Ortiz, investigando medicación contra el cáncer.

María Ortiz, investigando medicación contra el cáncer.

María Ortíz es la prueba de que Garazi tiene razón en su argumentación. María, surfista y campeona de Andalucía, es Ingeniera Informática, realizó su tesis en Ingeniería Bioquímica y hoy trabaja en algo que le apasiona tanto como el surf: la investigación de medicamentos contra el cáncer. María reconoce que competir internacionalmente y trabajar son incompatibles, aunque ella sigue compitiendo a nivel nacional: «por semana entreno y patino, los viernes a las tres me escapo corriendo a la playa para surfear todo el fin de semana«.

María está feliz con su trabajo al margen del surf pero tiene igualmente claro que para trabajar dentro del mundo del surf cada vez es necesario algo más:

la competitividad dentro de las marcas es mucha hoy en día: no es suficiente ser el surfer de una marca para conseguir un contrato en una empresa. Las  marcas cada vez exigen más, no sólo a nivel de surf sino de estudios y preparación.

Por eso considera que la actual número 1 del WCT y campeona del mundo Carissa Moore mandó un mensaje muy claro cuando dejó de acudir a algunos eventos del Tour para poder sacar su Bachillerato.

Yo veo mucha diferencia entre España y Francia, porque tengo muchas amigas francesas y desde la E.S.O. ellas no van al colegio, lo hacen a distancia, pero yo creo que a esa edad eres muy joven aún para no ir al cole. Creo que lo puedes compaginar perfectamente hasta cuarto de la E.S.O. incluso el Bachiller. A los  catorce años aún no sabes si vas a despuntar en el surf y vas a poder vivir de ello o si realmente es que no te gusta estudiar; ir al cole es conocer gente, hacer amigos, tener un grupo; si lo haces siempre por internet pierdes la costumbre y no quieres seguir estudiando, piensas «Ya acabé la ESO que es lo obligatorio, ya lo dejo»  y yo creo que es bueno seguir en el sistema educativo y decidir más adelante ya que se puede compaginar todo, lo único es organizar el tiempo». Lucía Martiño.

¿Llega o llegará ese mensaje al resto del mundo del surf? Valentín y Mónica saben por partida doble lo difícil que es compaginar el surf de competición y los estudios; son padre y madre de dos promesas del surf español: Diego y Melania Suárez (14 y 11 años respectivamente). Valentín tiene claro que los estudios son lo primero, por eso considera una suerte que sus hijos puedan surfear todo el invierno a apenas unos metros de su casa tinerfeña en Punta del Hidalgo; aunque «suerte» probablemente no sea el término adecuado cuando padre y madre son surfistas también… Melania y Diego son apoyados por una red familiar bien tejida en torno al surf: además de surfear con los padres, su tío Alejandro Díaz les entrena y les lleva a surfear a otros lugares de la isla en los meses de verano, cuando escasean las olas frente a la puerta de casa. Melania entrena dos días por semana con el club de surf La Bajeta que preside su padre y los fines de semana los dos hermanos entrenan con el equipo de Fitenia, además de surfear prácticamente a diario.

Melania Suárez

Melania. Foto: Familia Suárez Díaz.

Lo que la familia Suárez tiene más fácil en relación al «surf nuestro de cada día» se complica con el salto obligado a la Península para participar en los campeonatos. Hasta el momento, la buena comunicación con el centro educativo de sus hijos ha permitido que la competición no pase factura al expediente escolar, pero Valentín considera que las oportunidades de compaginar realmente surf profesional y estudios pasan por irse al extranjero. Si Diego o Melania se deciden finalmente por el surf profesional, cree que hay que poner la vista en programas de estudio y entrenamiento especializados en Francia, Estados Unidos o Australia:

lo que hay en España en el fútbol, donde los equipos cogen a los niños que destacan y les meten en residencias donde se gestiona su entrenamiento y sus estudios, está claro que en surfing no existe; en otros países están más adelantados en ese aspecto, pero para eso se necesita una marca potente detrás.

Valentín está haciendo un máster forzado con su hijo Diego sobre la estructura del surf de competición y la escolarización. La participación de Diego en el Eurojunior celebrado en Azores representando a España abre algunas puertas: certificados de la Federación de Surf para justificar la falta a clase, adaptación de exámenes y calendario de competición, facilidades para la escolarización en ciertos centros, y un largo etc hasta ahora desconocido. Melania podrá beneficiarse de estos aprendizajes y del camino abierto por su hermano como deportista si ella decide seguir ese camino, pero no es una tarea fácil. Lucía Martiño ya ha experimentado lo que significa ser considerada «deportista de alto nivel» (una figura definida y reconocida por el Consejo Superior de Deportes) pero el llamado «Plan Bolonia» -la reforma del sistema educativo para supuestamente facilitar la movilidad y empleo de los titulados universitarios- no ayuda a los deportistas: «Con el Plan Bolonia el sistema de evaluación continua se basa en la asistencia y eso, compitiendo internacionalmente, es imposible«.

Sin embargo, hay que valorar también la dimensión educativa del surf y otros deportes: la disciplina, el esfuerzo, la capacidad de superación o el juego limpio. Ainhoa es madre de Anne Calderón Raulaga, una de las promesas del surf cántabro entrenada por Dani y Raúl García (Special Surf).

Anne Calderón Raulaga.

Anne. Foto: Familia Calderón Raulaga.

Con los 11 años de Anne, su madre tiene claro el lugar que ocupan los estudios y el deporte en la vida de su hija: ambos son necesarios y complementarios. Anne sale de la escuela, hace los deberes y llega el turno de los deportes: surf un día por semana y los fines de semana pero a eso se suma la Mountain Bike (Anne también compite), la escalada y otros muchos más. Antes de empezar el curso toda la familia se sienta con el calendario de la cocina y se organizan los campeonatos teniendo siempre presente que el objetivo es que Anne disfrute y que no hay otra obligación. Si en el futuro Anne quisiera orientarse hacia el deporte profesional, Ainhoa tiene claro que los estudios deben continuar:

Yo no voy a obligar a Anne a estudiar algo que no le guste, la cosa es que escoja una formación de algo que le guste y en lo que ella sea buena

¿Es la educación a distancia una opción? «Yo lo haría, pero para eso el niño o niña debe saber perfectamente lo que quiere, ser muy responsable y maduro o que el padre o la madre esté en casa apoyando el estudio a distancia»

«Responsabilidad» y «madurez» son precisamente dos características que aplican a nuestras surfistas de competición, dos cualidades en las que tiene mucho que ver la cantidad de viajes, el contacto con personas y culturas diferentes y la exigencia de compaginar surf, estudios y ocio; porque ellas no renuncian a nada. Nuestras surfistas llegan a los 20 años organizando viajes solas a la otra punta del mundo, gestionando apoyos y presupuestos para sacar lo máximo de sus carreras (Garazi lo tiene como una de sus tareas diarias) y hablando varios idiomas. Gracias al surf, Lucía habla perfectamente inglés y francés y además desde hace unos años estudia chino en una academia.

Así, algunos de los aprendizajes originados por el surf se convierten en títulos que añadir al currículum (Lucía ya tiene dos de los tres niveles de francés de la Escuela Oficial de Idiomas). Otros muchos de los aprendizajes de la vida poco común que han escogido no se convertirán nunca en un título universitario, pero tampoco hace falta, hay resultados que ya son patentes, siéntate a hablar con cualquiera de ellas, disfruta y aprende.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *