El incendio de la fábrica de tablas de surf de Pukas debería suscitar una serie de preguntas que parece que no nos estamos haciendo.
25 jun

DESPUÉS DEL FUEGO…QUEDAN ¿LAS CENIZAS?

Desde que el Diario Vasco informó del incendió que acabó con la fábrica de Pukas nuestras bandejas de entrada –y las vuestras- se llenaron de avisos de diferentes sitios especializados en surf refriendo la noticia original. Muchos de ellos hasta llevaban el mismo titular, sólo cambiaba la grandilocuencia de las condolencias. Como no, desde aquí nos sumamos al sentimiento de tristeza y lamentamos la pérdida y dolor que el incendio haya podido causar. Sería inhumano de otro modo.

Sin embargo, después del fuego quedan las cenizas y parece inevitable que pasado el peligro no nos planteemos algunas cuestiones. Nuestras alfombras mágicas son muy contaminantes, ya lo sabíamos. Para que nosotras podamos flotar sobre ellas y disfrutar, el medioambiente sufre –y mucho-.

 

Las llamas fueron en su momento preocupantes, pero ¿quizás sea más preocupante aún lo que no se ve ? Foto: El Diario Vasco.

Las llamas fueron en su momento preocupantes, pero ¿quizás sea más preocupante aún lo que no se ve ? Foto: El Diario Vasco.

Desconocemos el volumen de stock que había en el interior de la fábrica de Pukas, pero a juzgar por las llamas que hemos visto y la densidad del humo, había unos cuantos foams, unos cuantos bidones de resina, una buena cantidad de pintura y una buena dosis de químicos varios. Todos estos elementos per se son altamente tóxicos y peligrosos para quienes los manipulan. Imaginamos que la combustión de todos ellos juntos haya sido una auténtica bomba para el medioambiente y la salud de los vecinos/trabajadores de la zona. Aunque se desaloje a los vecinos con facilidad a la nube no se la desaloja tan fácilmente…

Si lo que hubiera quemado hubiese sido una fábrica de neumáticos junto a nuestro pico favorito, dígase Mundaka –por ejemplo-, nuestras bandejas de entrada se hubieran saturado de comunicados para exigir alguna responsabilidad, de quien sea pero responsabilidad. Pero no, el incendio no fue de unos neumáticos, y no fue junto al spot favorito; donde tuvo lugar no se surfea.

Lo que ardió fue uno de los lugares donde se fabrican nuestras tablas de surf. triste, sí; pero esto no exime de responsabilidad a quienes la tengan.

Toca ahora buscar en la cenizas y ser también un poco “ceniza” –en una de sus acepciones- y plantearse algún interrogante por mucho que resulte esto comprometido ¿Qué medidas existían para que esto no sucediera? ¿Estaba la fábrica al corriente de todas las obligaciones en materia de prevención? Si lo estaba ¿por qué sucedió esto? ¿Esta la normativa que controla este tipo de fábricas y este tipo de componentes químicos al día? ¿Qué efectos ha tenido la inmensa nube negra que se colocó sobre la zona?

Siete bomberos y un trabajador tuvieron que ser atendidos por la inhalación del humo. Uno de ellos estuvo hospitalizado unos días. Respirar humo es malo siempre, pero humo de un polvorín de químicos imaginamos que sea muy nocivo. El jefe del servicio de bomberos de Guipuzkoa dijo ante los medios de comunicación que nunca antes habían tenido tantas bajas en un servicio. Para apagar el fuego tuvieron que emplearse a fondo 71 bomberos.

 

Uno de los 71 bomberos que participó en la extinción del incendio observa la fábrica de Pukas. Deseamos que él y todos sus compañeros estén sanos y totalmente recuperados cuanto antes. Foto: El Mundo.

Uno de los 71 bomberos que participó en la extinción del incendio observa la fábrica de Pukas. Deseamos que él y todos sus compañeros estén sanos y totalmente recuperados cuanto antes. Foto: El Mundo.


 
 

El incendio se considera uno de los más complicados de extinguir en décadas y también de los que más recursos requirió. La liada que han montado nuestras alfombritas no ha sido, como vemos, cosa de niños.

Sólo el hecho de quemar surfblanks produce auténtico veneno para la atmósfera y el ser humano. Veneno que durante horas o días estuvo o estará pululando por la zona. Aquí no sólo se quemaron blanks, si no muchas cosas más…

A día de hoy la empresa Pukas aún no ha explicado en su website, redes sociales u otros medios al alcance de todos, cuáles son los riesgos o efectos que semejante quema de químicos puede causar a quienes viven o trabajan por la zona y para el medio ambiente. Por ahora sólo agradecen la labor de los bomberos y los ánimos de los seguidores, pero  creemos que el momento de dar explicaciones empieza a notarse en falta. Y creemos también que algo así debe ser motivo no sólo de condolencias, si no de reflexión.

La administración o alguno de los que viven de ella, tan amigos de controles y licencias, tampoco aparecieron para comunicar los efectos o medidas medioambientales a adoptar. Para lo único que les hemos escuchado es para dar mensajes de apoyo a los propietarios y destacar su carácter emprendedor, cosa que está bien pero no suficiente para el resto de la ciudadanía. Porque hay mucha gente que no surfea, que no tiene alfombra voladora y que no tiene por qué sufrir los malos humos, ni vivir/trabajar junto a un polvorín sin estar seguros que todo está bajo control.

La fábrica de Pukas no es la primera de estas características que arde en Europa, por lo tanto parece sensato pedir que se preste especial atención a sus causas y evitar que estas situaciones no se repitan en el futuro.

Alguno de estos incendios pasados supuso cierre de la marca en cuestión, alguna de las marcas ya estaba casualmente en quiebra técnica antes del incendio. Este no será el caso de la fábrica Pukas, por supuesto, no se entienda ni se lleve el hilo argumental por ese camino.

El hilo argumental de este artículo es que toda la comunidad surf aproveche una situación como esta para mejorar como tal: reflexionar sobre las consecuencias medioambientales de nuestros actos y sobre la hipocresía que supone que exijamos respetar el mar contaminando la tierra. No somos las primeras en decirlo.

 

Planteado esto, quien puede que sea ahora objeto de quema por quienes tienen la “manía de leer torcido”, será este artículo. Así viene siendo habitual en el terruño con quienes osan pensar diferente, no siguen la corriente o no se alinean con el credo. Pero alguien tenía que decirlo… como escuchamos mil veces “el mar es de todos”.

Terminar, aunque sea tan poco original como cierto, terminamos deseando a propietarios y trabajadores de Pukas que todo vuelva a la normalidad cuanto antes, tanto como deseamos que algo así no se vuelva a repetir y que nuestras alfombras sigan volando sin destrozar el medioambiente. Quizás para esto sirvan las cenizas.

 


Foto de portada: Aloha Big Mike (https://hiveminer.com/Tags/burning,surfer)

 
 
 

2 pensamientos en “DESPUÉS DEL FUEGO…QUEDAN ¿LAS CENIZAS?”

  1. El Mundo del surf debería plantearse lo poco ecológico que es. Parece que Mr. slater algo está haciendo en ese sentido pero falta mucho

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