Margo en Sunset Beach. Foto: Jeff Divine. Encyclopedia of Surfing.
17 oct

MARGO OBERG: LA PRIMERA PRO SURFER

La vida de Margo Oberg podría servir a los guionistas de Hollywood de argumento para una serie de televisión, una serie de las tranquilas, de las que no hay sangre ni tiros. Claro que hoy en día tendrían que currárselo mucho para estar a la altura cinematográfica de The Night Of, The Wire o la sacrosanta Breaking Bad. En lugar de “Fargo” sugerimos “Margo”.

Chistes fáciles aparte, con Margo Oberg comenzó el surfing femenino profesional. Ella fue la primera mujer que ganó dinero por surfear, algo impensable para una mujer a finales de los 60, principios de los 70 (y aún sigue siéndolo en la actualidad en muchos países).

Margo Oberg fue la primera mujer que ganó dinero por surfear, algo impensable para una mujer a finales de los 60, principios de los 70

Margo a finales de los años 60. Foto: Greg MacGillivray

Margo a finales de los años 60. Foto: Greg MacGillivray

 

Oberg fue una especie de niña prodigio del surfing. Forjada surfísticamente en La Jolla Shores (California), a la edad de 13 años (nació en 1953) Margo ya se pasaba por la piedra en competición a todas las chicas y ¡también a los chicos!Pocas semanas después de haber cumplido 15 años se coronaba Campeona del Mundo en Puerto Rico.

Otra de sus gestas históricas fue la de ser la primera mujer en conseguir un price money por ganar un campeonato. Ocurrió, para ser exactas, en Steamer Lane, Santa Cruz, California, en el Smirnoff Pro- Am, corría el año 1969, un año después más o menos de que empezará el surfing en España…

 

Margo a finales de los 60, en pleno y rotundo ascenso al estrellato del surf.

Margo a finales de los 60, en pleno y rotundo ascenso al estrellato del surf.

 

Ya por aquel entonces la presión que sufrían las surfistas por obtener buenos resultados en competición era tal, que Margo, en la cumbre de su popularidad surfística con 17 años, decide retirarse del mundo de la competición. Lograr el título mundial de 1970 había supuesto para ella un gran desgaste físico y psíquico.

Retirada, decide llevar una estricta dieta y rebautizarse como cristiana. Se casa en 1972 con el hombre que le da su apellido Steve Oberg, un estudiante para sacerdote de la Iglesia del Mundo Viviente (Living World Church). Ambos se mudan a Kauai, Hawaii. Allí la señora Oberg trabaja como ama de casa y surfea sin parar en el -por aquel entonces- desértico line-up de Kauai.

 

Durante esta etapa de su vida se convierte en una de las asiduas al famoso North Shore hawaiano. Tras varios sustos y apurones en el agua, llega a surfear con comodidad 15 pies y se hace, por méritos propios, con un lugar en el pico cada vez que Sunset bombea con fuerza.

En 1975 la invitan a un campeonato femenino en Malibú y sale del archipiélago para ganarlo. Este viaje supone el fin de su “retiro” como surfista de competición. De premio obtiene 1.500 dólares. Todo un pastizal para el momento.

Oberg marca otro hito histórico al convertirse en la primera mujer con un profile en la prestigiosa revista Surfer. Recordemos también que ya de joven había aparecido en una portada en este medio tan reticente, por aquellos tiempos, a considerar a las mujeres como surfers “de verdad”.

 

Lynn Boyer tuvo una rivalidad ontológica con Margo Oberg, a la altura de Kelly-Andy o Tyler-Courtney. Foto: Encyclopedia of Surfing.

Lynn Boyer tuvo una rivalidad ontológica con Margo Oberg, a la altura de Kelly-Andy o Tyler-Courtney. Foto: Encyclopedia of Surfing.

 

Ya de vuelta en el circuito mundial, con un buen contrato de patrocinio bajo el brazo que la lleva a surfear a lugares tan lejanos como Brasil o Perú, establece una rivalidad tipo Tyler Wright- Courtney Conlogue, con Lynn Boyer, una surfer joven que tenía un estilo diferente, otra personalidad, pero la misma fijación por el triunfo que Oberg. Si por aquel entonces llegan a tener heats on demand y streaming los aficionados hubieran gozado de lo lindo con las mangas entre estas dos surfers. Fijándose en el lado bueno, tampoco tendrían que aguantar a Strider Wasilewski haciendo el canelo con un micro en el agua o diciendo obviedades.

 

Oberg se harta a ganar campeonatos y campeonatos hasta que en 1997 vuelve a retirarse. Su rival Lynn Boyer ve el cielo abierto y, por fin, gana el campeonato del mundo en 1978 y 1979. Mientras tanto, Oberg vuelve a su vida de iglesia, rezo y plegaria.

Es posible que Oberg retirada del surfing de competición, al ver ganar título tras título a su sempiterna rival Boyer, sintiera lo mismo

Margo en la actualidad en un acto benéfico. Foto: Luau and Legends of Surfing.

Margo en la actualidad en un acto benéfico. Foto: Luau and Legends of Surfing.

que Slater en los 90 al ver a Andy Irons hacer lo propio. Por eso, como el de Florida, en 1980 volvió a la competición para ganar el título mundial de ese año y el siguiente. Objetivo cumplido.

 

Ya retirada Oberg siguió surfeando por unos cuantos años. Actualmente reside en California y es miembro activo de su iglesia local. Lynn Boyer, por su parte, no encajó muy bien la derrota y los continuos ataques por su homosexualidad, cayendo en el alcoholismo por unos años. Superada esa etapa canalizó su talento como artista. Su nombre figura en el Huntington Walk of Fame.

Las dos surfistas serán recordadas para siempre como dos de las GRANDES.

 


Foto de portada: Margo en Sunset Beach. Foto: Jeff Divine/ Encyclopedia of Surfing.

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