Entrevista a Alba Pardo, editora de SBES MAG, sobre la escena del snowboard femenino. Foto: Marcel Laemmerhirt.
18 abr

ALBA PARDO: “PAPÁ, MAMÁ, ME VOY A LA MONTAÑA”

Aún hay nieve en las cumbres de las montañas pero la temporada de esquí 2015/2016 se da por cerrada. Con el fin de la sesión, hablamos con Alba Pardo para conocer un poco más en profundidad la situación del snowboard femenino y sus paralelismos -o no- con el surfing.

Alba Pardo (Barcelona, 1988) quería ser astrofísica, algo que tenía muy claro ¡desde pequeña! pese la mayoría de los adultos no tenemos muy claro ni lo que “Astrofísica” significa. Sin embargo, al final fue la física y la química de los deportes de deslizamiento y no la de los astros la que pudo más que la vocación inicial. Alba, a quien ya hemos tenido por Surfemme con muy buenos consejos, es la fundadora y editora de la revista especializada en snowboard SBES MAG. Si con alguien podíamos sentarnos a evaluar la escena femenina de snowboard, era ella:

 

Alba: “Mamá, Papá, me voy a la montaña”. Esa es la frase en la que dices adiós a tu futuro como ¡astrofísica! para encarrilar un nuevo rumbo que te acaba llevando a crear SBES MAG. ¿Cómo fue?

Sí, esa fue la frase. Después de hacer toda la formación en ciencias, cuando llegó el momento de ir a la Universidad me quise ir a la montaña y quise hacerlo bien, así que me formé en los cursos de nivel I y nivel II de monitora y entrenadora de snowboard. Estuve un par de años dando clases, vi que no era lo mío y seguí estudiando pero esta vez me decliné por Periodismo.

Desde los 14 años llevaba haciendo fotos y empecé a escribir cuando una muy buena amiga, que luego fue mi mentora, me pidió que escribiera un artículo que acompañara a mis fotos de un viaje. Ahí empecé a darle forma a mi carrera como periodista, primero freelance y luego vi que faltaba en España un medio digital y profesional de snowboard y en 2012 nació SBES MAG.

¿Con qué objetivo surgió la revista?

En el 2008- 2009 hubo un gran “crash” en el mercado que afectó mucho a los deportes de acción y los medios hasta entonces tradicionales dejaron de crear contenido propio para copiar y pegar contenidos ajenos. SBES MAG nació con el objetivo de crear contenido propio y de calidad para la comunidad vinculada al snowboard con una dimensión nacional e internacional.

Me pareció que la experiencia internacional que había adquirido los últimos años como freelance podía servir para aportar mi granito de arena al volver a casa.

 

Alba haciendo snowboard entre artículo, sesión de fotos y su activismo en el mundo de los deportes de tabla femeninos. Foto: Oriol Rossell.

Alba haciendo snowboard entre artículo, sesión de fotos y su activismo en el mundo de los deportes de tabla femeninos. Foto: Oriol Rossell.

 

Cuatro años después ¿qué valoración haces?

Es muy difícil, aún el snowboard no es algo de lo que se pueda vivir pero hay mucho potencial y creo que hay mucha afición. El snowboard está sufriendo mucho y un 30% de las grandes marcas que solían estar ya no están. Han salido más iniciativas, nuevos medios, y creo que eso está bien porque significa que no sólo yo identifiqué esa necesidad y si todos hacemos un buen trabajo, la competencia se vuelve positiva y nos hace mejorar.

La crisis en el sector existe, y si podemos aguantar este bajón cuando salgamos a la luz de nuevo podremos mejorar aún más.

 

En este contexto ¿cuál es la situación del snowboard femenino en comparación con el resto de países que conoces muy bien?

De entrada tenemos a Queralt Castellet, Olímpica y nuestra abanderada y no hay un chico a su nivel en España, lo que dice mucho. Y luego tenemos nuevas promesas, gente como María Hidalgo e incluso tenemos una snowboarder, Astrid Fina, en los Paraolímpicos. Hay mucho potencial, mucha afición y en España se nos está haciendo caso porque las chicas han demostrado que lo valen.

El palmarés de Queralt Castellet no es aún igualado por ningún rider masculino. ¿Podemos decir cuando lo iguales que hacen snow como una chica? Foto: queraltcastellet.com

El palmarés de Queralt Castellet no es aún igualado por ningún rider masculino. ¿Podemos decir cuando lo iguales que hacen snow como una chica? Foto: queraltcastellet.com

 

También es cierto que las generaciones de snowboarders pasadas abrieron mucho el camino para que estas chicas muestren ahora lo que son capaces de hacer.

¿Crees entonces que hay una estructura de apoyo a las atletas en el snowboard?

Bueno… ¡¡siempre puede haber más!! ¡¡Más estructura, más cultura, más información, más de todo!! (risas) El snowboard es un deporte minoritario y esto no sólo afecta a las chicas, los chicos también tienen sus altos bajos. A nivel personal, estas chicas que he mencionado y muchas otras lo están haciendo muy bien: dándose a conocer como atletas y llevando sus imágenes de marca al día, desde webs a facebook, a vídeo, a notas de prensa. Nuria Castán está haciendo un trabajo impecable en en freeride, por ejemplo. La infraestructura, realmente, la están montando ellas.

 

Ser rider profesional es el sueño -imposible- de muchas y muchos en el surf o en el skate. En la actualidad, también es difícil hacerse un modo de vida en otros profesiones vinculadas al sector (marketing, ventas, periodismo especializado etc). ¿Hay paralelismos en el mundo del snowboard?

Todos queríamos ser rider en un momento y otro ya que esta es la parte de la industria que se ve. Pero sin la parte de detrás, desde diseñadores y arquitectos de producto hasta marketing, periodistas fotógrafos o contables no existiría esta industria. Muchos de quienes hacían snowboard hace 10 años tienen puestos en empresas o marcas del sector y siguen conectados sin ser riders. Sin duda, el crecimiento del snowboard en aquel momento permitió crear estos puestos que ahora algunos tienen que luchar por mantener debido a la crisis.

Evidentemente, esto no es Estados Unidos, donde nacieron estos deportes y donde la industria está mucho más asentada y reconocida; pero en Europa está creciendo y España creo que también.

 

Grupo de Woman In Boardsports.

Grupo de Women In Boardsports.

 

Tú conoces bien la escena internacional de los deportes de deslizamiento a través también de tu vínculo con la organización “Women in Board Sports”, cuéntanos cómo y por qué te vinculas a ella.

Fue un poco de rebote. Mi mentora en el periodismo de snowboard me llevó hace 8 años a una conferencia en Suiza y llegamos allí no sabiendo muy bien que esperar. Resultó que allí estaban algunas de las mujeres más influyentes de los deportes de deslizamiento como la fundadora de Roxy, la fundadora y presidenta de Burton Snowboards, mujeres ex-olímpicas, etc, que estaban ahí por primer año para hablar de los diferentes temas en común. Yo me ofrecí para ayudar en el tema digital y fotografía y cada año me he ido implicando un poco más. Así, este 2016, las fundadoras decidieron pasarme “la varita” (risas) para darle un empujón más a este grupo.

Women in Boardsports (WIB) es una organización sin ánimo de lucro en la que colaboramos de forma voluntaria porque creemos que es importante que las mujeres tengamos estos espacios. Es el lugar donde las mujeres que tienen una pasión, trabajan o quieren trabajar en la industria de estos deportes se pueden conocer, interactuar y empezar a colaborar.

Cada año organizamos un evento que se mueve de localización: Biarritz, Suiza, … y este 2016 será en Barcelona a finales de septiembre. La razón para cambiar la localización de estos encuentros anuales es hacerlos mas accesibles a todas las chicas y mujeres. Además este año estamos organizando los “WIB local”, eventos más pequeños organizados por chicas independientes (una charla, una conferencia, …) ofreciendo nuestra experiencia, nuestra plataforma, como paraguas para apoyarlos.

 

En tu experiencia personal como editora de una revista de snowboard tanto masculina como femenina ¿te ha supuesto alguna dificultad en especial?

Es un arma de doble filo. Evidentemente las armas de mujer son muy poderosas pero sí que me he encontrado con paredes; paredes que me han dificultado tener esa credibilidad que ya tienes por ser un hombre. No quiero sonar extremista pero es cierto que a veces me toman menos en serio. También tengo que reconocer que los dos últimos años esto está cambiando de forma tangible, con más mujeres en puestos ejecutivos y los hombres se han acostumbrado a las mujeres guerreras. Empieza a verse mas igualdad, aunque hay mucho terreno que cubrir.

 

Alba, tú conoces bien el mundo del surf, del skate y, por supuesto, del snowboard femenino; si tuvieras que destacar los vínculos o diferencias entre estas tres escenas ¿qué destacarías?

Creo que lo más importante es que el ambiente y los valores son, si no los mismos, muy similares. Yo puedo ser una snowboarder obsesionada por la nieve y encontrarme entre un grupo de chicas surfers o skaters y no me voy a sentir “fuera del agua”.

La pasión por un medio (sea el mar, la montaña, el asfalto), la camaradería o la cabezonería de hacer lo que queremos hacer, el sentimiento de libertad… todo ello son valores comunes al surf, el skate y el snowboard. Al final son tres tablas, todas nos deslizamos de lado y aprovechamos un medio para ello. Eso es lo que nos une y lo que nos hace distintas.


Foto de portada:  Marcel Laemmerhirt.

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