Entrevista de Surfemme a Cori Schumacher. Foto: María Cerdá.
13 ene

CORI SCHUMACHER: CUANDO LOS PRINCIPIOS CUENTAN.

Tenía un sueño
un sueño en la vida
y era ser surfista profesional
una surfista profesional campeona del mundo.
Cori Schumacher


 

Estas son exactamente sus palabras, dichas con sus ojos súper azules mirando con determinación algún punto suspendido e indefinido en un café de Encinitas, California. La fuerza con la que lo dice es tal que no puedes evitar girarte y buscar ese punto indeterminado para ver cuál es el origen de tanta fuerza.

Por supuesto el origen no es otro que Cori Schumacher, tres veces campeona del mundo de longboard pero, sobre todo, una voz mil veces desafiante de lo que la industria del surf no quiere que se hable pero NECESITA ser hablado.

Cori tiene entre sus primeros recuerdos estar en la playa viendo a su madre competir en lo que ahora es el multitudinario US Open y por aquél entonces OP Pro. Hija de padre y madre surfistas, creció con el surf profesional como un objetivo y el surfing como el único modo de vida posible:

 

 Si quieres tener éxito como surfista de competición tienes que tener sponsors y para tener sponsors tienes que lucir de una manera concreta: rubia, ojos azules -cosas sobre las que no tienes control-, delgada, muy femenina y, definitivamente, heterosexual.

Cori con uno de sus tres títulos mundiales del campeonato de longboard de la ASP, ahora WSL. Foto: ASP.

Cori con uno de sus tres títulos mundiales del campeonato de longboard de la ASP, ahora WSL. Foto: ASP.

Cori tenía y tiene esa imagen y muy pronto destacó con la tabla corta, con la que ganó el campeonato NSSA de Estados Unidos pero se cambió al longboard con el que ganó su primer título mundial en el 2000 y repitió en el 2001. La perfecta imagen de la surfer girl: dos campeonatos mundiales, sponsors, artículos y sesiones de fotos en la Sport Illustrated. ¿Sueño cumplido? NO.

 

Tuve problemas con mi peso, tuve problemas con no ser feliz y tener que poner una máscara que porque para mí era importante representar a mis sponsors como la surfer girl fácil de llevar y siempre feliz. Cuando empecé a tener problemas y cuestionarme a mi misma sobre los motivos de mi infelicidad, sobre mi sexualidad, la única respuesta era que el problema era… yo.

Por la manera en que había sido educada, con el surfing como todo, mi valor como persona estaba directamente ligado a mis sponsors y a mis resultados en competición.

Esta situación llevó a Cori a abandonar todo lo que parecía definirla: el surf, la vida sana, el océano, los títulos mundiales…

 

Gané mi segundo título mundial en el 2001. Dos días después del atentado del 11 de septiembre estaba en las calles manifestándome contra la guerra. Pasé miedo durante la manifestación… No importaba cuántos títulos mundiales tuviera yo frente a la sed de sangre en los ojos de los estadounidenses. Me di cuenta de que los trofeos no sirven para nada… ¿Qué hago yo en la vida con dos trofeos como moneda de cambio? …NADA.

Durante 7 largos años Cori no surfeó, no compitió y abandonó todo lo relacionado con su vida anterior. Empezó en la universidad y ahí una palabra cambió su vida: “Feminismo”.

Me apunté a un curso de Estudios de la Mujer y era como… ” espera… ¿estás de broma? ¿Hay más gente que ha pasado por lo mismo que yo he pasado? ¿Hay gente que ha luchado y lucha para evitar esto?” Estaba en mis treinta y por fin tenía algo a lo que agarrarme y contra lo que luchar así que… empecé a hacer los deberes.

 

En el año 2012 Cori funda The Inspire Initiative que quiere mostrar la diversidad de mujeres que componen los line up de todo el mundo y reclamar el lugar de la mujer en la historia del surfing:

Hasta ahora hemos ido en círculos: se sexualiza a las surfistas y luego llega el empoderamiento; se sexualiza a las surfistas y luego llega el empoderamiento; luego se sexualiza otra vez y otro empoderamiento…así 3 ó 4 veces en la historia porque no tenemos conexión con nuestro pasado.

Entre sus deberes Cori volvió a surfear, por supuesto, pero esta vez a su manera. Rechazó a todos los patrocinadores y trabajando de camarera en un bar se costeó el que fue su tercer título mundial de longboard. El cuarto no pudo llegar porque Cori boicoteó a la World Surf League cuando empezó a hacer el campeonato del mundo en China, un país sobradamente conocido por su concepto sobre los Derechos Humanos y los Derechos de la Mujer. La prueba sigue realizándose en Hainan en la actualidad.

Cori seguía siendo la surfista perfecta pero ganar un título mundial sin sponsors no fue su única gesta: se convirtió en la cara pública de uno de los momentos claves en la lucha por la consideración de las surfistas como atletas: la petición a Roxy.

La petición a Roxy de Cori Schumacher por su anuncio de un campeonato en el que no había ni surf ni competición encendió un debate en el que las principales revistas de surf se cuestionaron el machismo y sexualización de las deportistas.

La petición a Roxy de Cori Schumacher por su anuncio de un campeonato en el que no había ni surf ni competición encendió un debate en el que las principales revistas de surf se cuestionaron el machismo y sexualización de las deportistas.

 

En el año 2013 Roxy lanza un polémico anuncio para -supuestamente- anunciar un campeonato en Francia. La ausencia de surf en el anuncio fue cuestionada hasta por algunos de los medios especializados en surf masculinos. Cori lanzó una campaña de firmas que acaparó titulares, debates, redes sociales y que obligó a Roxy a “tomar medidas”:

 

La petición tomó unas dimensiones mucho mayores de lo que yo esperaba. El rechazo del mundo del surf era esperado, dolió pero he visto cambios.

El campeonato tuvo que ser finalmente suspendido por falta de olas pero continuó otro tipo de movimiento:

 

Tengo muchísimo apoyo, pero no es público, porque esas personas perderían sus sponsors, así que sé muy bien que hablo por quien no puede hablar. Yo tengo una responsabilidad de luchar contra el modelo porque encajo en él. Tengo una voz privilegiada.

Cori sigue surfeando en la actualidad. Foto: María Cerdá.

Cori sigue surfeando en la actualidad. Foto: María Cerdá.

En el año 2016 Cori sigue encajando en la perfecta representación de la surfista: sigue siendo atlética, delgada, rubia, la piel morena, los ojos azules, los brazos y la espalda fuertes, sigue surfeando y ha recuperado plenamente su relación con el mar aunque de otro modo:

 

Un o una surfista no es sólo alguien que va a surfear para escapar de este mundo, es alguien que va a llenarse de energía para salir y hacer el trabajo que debe ser hecho.

Y Cori lo hace en muchos frentes: muy activa en su web y en diferentes medios, promoviendo el día de las mujeres en el surf, contribuyendo y creando a nivel intelectual y en su día a día:

Cuanto más lo pienso, más sencilla se me hace la solución. La revolución existe, realmente, en los hombres y mujeres que se resisten a competir y que están creando arte con su surfing, contando historias en las que el surf está insertado en humanidad. Existe en quienes están interactuando con el océano en una relación, no en una batalla.